martes, 4 de noviembre de 2014

Texto 2: Diferencias entre conocer y saber

A. Texto para Leer y Comprender

Con el sustantivo conocimiento suele abarcarse tanto el saber como el conocer. Y aunque la mayoría de las lenguas poseen dos verbos distintos para saber y conocer, el inglés solo posee uno:to know. Por eso (y porque el inglés es la lengua dominante en la filosofía actual) no siempre se distingue claramente entre el saber y el conocer. Pero la distinción es filosóficamente fundamental. He aquí algunas diferencias:
Conocemos cosas, objetos, por ejemplo hombres, pero no ideas. Sabemos ideas, sabemos que tal hombre es de tal manera, que posee tales características, pero no sabemos tal hombre.
El conocer constituye una relación directa con el mundo perceptivo. El saber constituye una relación simbólica, indirecta, con el mismo. Podemos referirnos de muchas maneras a una misma realidad.
El saber presupone el lenguaje; el conocer, no. El conocer es meramente perceptivo; el saber es conceptual. ¡Cuántas veces experimentamos algo que somos incapaces de nombrar ni describir porque nos hemos quedado sin palabras! Además tengamos presente que los infantes prelingüísticos y los animales no-humanos conocen, pero no saben.
La pretensión de saber requiere justificaciones, razones; la de conocer, no. Podemos preguntar a alguien que por qué cree que sabe lo que dice saber, podemos pedirle o exigirle que nos dé razones. Pero no tiene sentido decirle que nos dé razones para decir que conoce a alguien; a lo sumo podemos pedirle que nos cuente cómo lo conoció.
El saber es transmisible. La ciencia se transmite de profesores a estudiantes. Pero el conocer no es transmisible, a no ser presentándole a alguien la realidad conocida.
El saber no admite grados; el conocer, sí. Sabemos o no sabemos que Roma es la capital de Italia. Pero podemos conocer Roma mejor o peor.
Los límites de nuestra percepción son relativamente estrechos y vienen dados genéticamente por nuestro aparato neurosensorial. Esos son también los límites de nuestro conocer, que es incapaz de trascender nuestro mundo perceptivo. Nuestro saber, por el contrario, se basa en meras convenciones simbólicas, por lo que somos libres de extenderlo cuanto queramos, sin tropezar con ningún tipo de fronteras biológicas. Así, por ejemplo, no podemos conocer (experimentar) las zonas del espectro electromagnético situadas fuera de la franja visible (es decir, las ondas de radio, de infrarrojo, de ultravioleta, los rayos X y gamma, etc.), pero podemos saber muchísimo acerca de ellas.
En definitiva, en cuanto animales que somos, estamos limitados por nuestro aparato neurosensorial a no conocer más que lo que nos es dado en nuestro mundo perceptivo. Pero en cuanto animales locuaces que somos podemos superar esa limitación, extendiendo nuestras redes simbólicas en todas las direcciones y acrecentando nuestro saber sin límite alguno.”

Texto adaptado de Mosterín, Jesús. Grandes temas de la filosofía actual, Barcelona, 1985, Aula abierta Salvat, PP.16-17.

B. Tareas a realizar

1. Anota todas las palabras que no entiendas.
2. Busca su significado y anótalo. Comparte su definición con tus compañeros del modo en que te lo indique el profesor.
Cuando ya comprendas el fragmento, puedes empezar con el resto de las tareas.
Cuida la ortografía y la expresión 

3. Construye un par de frases con el verbo conocer en las que no sea posible su sustitución por el verbo saber, otras dos con el verbo saber en las que no sea posible su sustitución por el verbo conocer y, por último, otro par de ellas que admitan indistintamente los dos verbos.
4. Construye una definición de saber. Compárala después con la que encuentres en un diccionario enciclopédico. [cita la fuente].
5. Escribe el nombre de cinco saberes y ordénalos según su importancia según tu punto de vista.
6. ¿Cuáles son las diferencias entre tales saberes?
7. Haz un resumen del texto de unas quince líneas aproximadamente.
8. Proyectos de investigación: [tarea 65] ¿Cómo ven el mundo otras especies?

C. Esquema



E. Para tener muy presente